La guanábana es una aliada en la lucha contra el cáncer y la diabetes, asevera EsSalud

El Programa de Medicina Complementaria de EsSalud difunde los beneficios del consumo de la guanábana.

La naturaleza siempre nos sorprende. Ahora, se trata de la guanábana, un poderoso antioxidante, cuyas propiedades van más allá de la curación del cáncer, ya que este fruto conocido también como graviola contiene acetogeninas, sustancias que tienen la capacidad de inhibir de forma selectiva el crecimiento de las células cancerígenas y el de las células tumorales.

 

Ello la convierte en un antitumoral natural, por lo tanto en un aliado en la lucha contra el cáncer. Así lo señaló la doctora Martha Villar, directora del Programa de Medicina Complementaria de EsSalud.

 

La especialista sostuvo que las acetogeninas, presentes en la guanábana -concentradas principalmente en las hojas-, son derivados de la larga cadena de ácidos grasos que tienen acción directa sobre las células cancerosas a las que destruyen selectivamente, sin dañar las células y tejidos sanos, además de elevar el sistema inmunológico.
“La graviola o guanábana se conoce desde el Perú prehispánico y se ha usado tradicionalmente en casos de diabetes, raquitismo, catarros, indigestión y parasitosis intestinal por sus propiedades astringentes, depurativas y digestivas”, anotó.

 

De la misma forma, se han realizado investigaciones in Vitro efectuadas en conjunto por la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Peruana Cayetano Heredia, en las que se mostró que un extracto etanólico de hojas de annona muricata (graviola o guanábana) tiene un efecto citotóxico sobre las células alteradas (cancerosas) en mucosa gástrica y pulmonar.

 

Todas las partes de la planta son usadas en la medicina natural, incluyendo cortezas, hojas, raíces y frutos, pero la parte que contiene la mayor concentración de principios activos es la hoja, en donde se encuentran las acetogeninas anonáceas, ampliamente estudiadas desde 1940 en que se empezó a usar como insecticida, llegando a asombrar a los científicos por su amplio poder, sin causar ningún efecto nocivo en los animales y el hombre, por lo que accedieron a costear investigaciones sobre sus efectos en el ser humano.

 

También es llamado guanábana, guanábano, catuche, catoche, anona de México, graviola, anona de la India, mole; dándole diversos usos, es así como su corteza se utiliza para disminuir los niveles de glicemia en pacientes diabéticos al regular el azúcar en la sangre.

 

La doctora Villar indicó que permite la eliminación de los ácaros que producen el asma y enfermedades bronquiales. El té de la hoja mejora la función hepática. Las pepas secas de la guanábana se han utilizado en comunidades nativas para el manejo de la malaria y otras parasitosis. Su fruto es utilizado como astringente en casos de diarrea y para bajar los niveles de colesterol.

 

“Las acetogeninas bloquean la generación de energías para las células de crecimiento rápido conduciendo a la destrucción de células neoplásicas. Otra forma es inhibiendo a las ubiquininas que actúan en la reparación de la membrana celular y no tienen facilidad para el crecimiento generando su muerte. No obstante, su uso debe ser regulado por un especialista debido a que su consumo en exceso podría producir la enfermedad de parkinson”, finalizó.

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